¿Podemos ayudarlo?
La verdad es que no tenemos ni idea.
No conocemos su caso ni su presupuesto. Pero le voy a contar lo que le pasó a un cliente nuestro para que usted mismo saque sus conclusiones.
Imaginé que un cliente le marca por teléfono y le dice:
"Oiga, les escribí por Facebook y no me contestan, qué mal servicio tienen".
Se le hace un hueco en el estómago. Revisa con su equipo y nadie entiende nada porque su empresa no tiene página de Facebook.
Eso fue exactamente lo que vivió un cliente.
Un tercero estaba usando su nombre en redes sociales para dar un pésimo servicio,
manchando su reputación y robándole prospectos.
En internet, si alguien más usa su nombre, usted está trabajando para un extraño.
Mi cliente estaba a punto de perder el control de su propia identidad.
Ahí entramos nosotros. No fuimos a pedirle de favor a Facebook.
Usamos la ley de propiedad intelectual para demostrar quién era el verdadero dueño.
Resultado: Recuperamos la cuenta y la autoridad. El cliente recuperó su negocio y el otro se quedó con las ganas.
Porque en el mundo legal, el que tiene la estrategia correcta es el que manda.